La Llegada del Segundo Hermanito

Niño molesto

17 Feb La Llegada del Segundo Hermanito

Les compartimos el artículo publicado en el suplemento de “Mi Bebé” del periódico El Norte de Febero del 2015.

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La llegada del segundo hermano puede percibirse como un acontecimiento catastrófico para el primogénito.

El bebé que está por nacer es el “rival” que terminará con su reinado: de ser el hijo único, ahora pasará a ser el mayor.

Sin duda, un gran cambio. Acostumbrado a ser el centro de atención, quizá se sentirá desplazado cuando las miradas se fijen en el recién nacido y sus papás le dediquen menos tiempo.

Aún no comprende su nuevo rol, y es posible que eso le genere pérdida del sentido de pertenencia, inseguridad e incertidumbre.

Para evitar que el primer hijo la pase mal, es importante que sus padres lo ayuden a entender la nueva etapa y lo preparen para recibir a su hermanito, fortaleciendo su seguridad y confianza.

“Cuando una familia de tres: papá, mamá e hijo, recibe a un nuevo integrante, suceden cambios en la dinámica familiar”, indica la psicóloga Lourdes Bueno de Reyes.

Niño celosoLos celos son inevitables, especialmente cuando se trata de compartir lo que antes era sólo para él: cuidados, tiempo y atención.

“Los celos indican el miedo a ser desplazado”, explica la también directora del Centro Educativo EDUK.

El niño puede adoptar conductas regresivas, como enuresis (micciones incontroladas), hablar como bebé, despertarse por la noche, querer dormir con los papás o llorar sin motivo. También puede mostrar extrema sensibilidad, berrinches, rebeldía, miedos, intranquilidad o agresividad.

“Estas conductas son un proceso natural de adaptación y maduración, pero conforme el niño va creciendo y viviendo la llegada y la presencia de su hermanito, irán disminuyendo”, manifiesta Bueno de Reyes.

En caso de que este tipo de comportamientos se presente fuera de los límites razonables, entonces conviene buscar ayuda profesional.

Ante conductas rebeldes y de celos, no se aconseja recriminar ni castigar al niño, es mejor hablar directo con él en actitud serena y afectiva.

Depende de los padres que esta nueva situación se convierta en una experiencia postiva para el primogénito - Lourdes Bueno de Reyes - Psicóloga

 

Los papás deben aprovechar el diálogo para explicarle las ventajas de que la familia tenga un nuevo integrante. Mantener una actitud positiva hacia cualquier pregunta del chico y responderle de manera concreta le dará mayor tranquilidad.

“Una buena charla con el hijo mayor ayudará a reducir su ansiedad y tensión. Hay que explicarle que se le seguirá queriendo igual y demostrárselo, eso le dará mayor seguridad”, señala la psicóloga.

“Cuando nace el segundo hijo, no hay que olvidar que el primogénito sigue siendo pequeño y que desea ser querido igual o más que su hermanito”.

Aunque es bueno transmitirle más afecto, tampoco se le debe mimar demasiado ni sobreprotegerlo, porque entonces resultará contraproducente.

PREPARA TERRENO

 La noticia de que llegará un hermanito debe darse con alegría, en un ambiente agradable y, de preferencia, en presencia de ambos padres. La forma de hacerlo dependerá de la edad del primogénito.

“A los menores de 4 años conviene darles la noticia cuando es evidente la figura de embarazo de la mamá. Mientras que a los mayores de esa edad se les puede informar después del primer trimestre, una vez que hayan desaparecido los riesgos de algún aborto espontáneo”, comparte la psicóloga Lourdes Bueno de Reyes.

Cuando son pequeños se les puede explicar que en el estómago de mamá está creciendo su hermanito. Y cuando son más grandes, lo mejor es entusiasmarlos con las ventajas que conlleva tener un hermano, explicándoles que conforme crezca será capaz de jugar con ellos y compartir tiempo juntos.

“Es muy importante que los padres compartan la felicidad con el hijo mayor, que lo involucren en el proceso del embarazo y lo hagan partícipe del acontecimiento familiar, eso lo ayudará a aceptar a su hermanito”, advierte Bueno de Reyes.

Para involucrarlo, le pueden pedir que le cante o le hable al bebé durante el embarazo. También mostrarle cómo crece cada mes a través de los ultrasonidos y solicitar su ayuda para elegir su nombre, la ropita o la decoración del cuarto.

“Es importante que su vida siga siendo la misma, que continúe con su rutina diaria”, expresa la también maestra en educación.

“La lectura de cuentos que hablen de los sentimientos de los niños que esperan un hermanito es útil para ayudarlo a comprender sus propios sentimientos, así como los cambios que sucederán próximamente en su vida”.

Entre más comunicación y muestras de afecto reciba el primogénito, menos drástica le resultará la llegada del bebé.

HABLA CON TU HIJO

Antes

  • Llévalo, de ser posible, a las consultas ginecológicas para que escuche el latido del corazón de su hermanito.
  • Muéstrale fotografías de cuando él era recién nacido.
  • Pídele que le cante o le hable al bebé durante el embarazo.
  • Hazlo partícipe de la elección del nombre, la ropa, los juguetes o la decoración de la habitación.
  • Deja que te ayude a preparar la maleta que llevarás al hospital.

 

Después

  • Involúcralo en el cuidado del recién nacido, sin obligarlo. Por ejemplo, puede darle el biberón, siempre bajo tu supervisión.
  • Proporciónale retroalimentación positiva de sus cuidados.
  • Mantén sus hábitos y rutinas establecidas.
  • Evita otros cambios significativos en su vida.
  • Explícale las ventajas de ser el mayor, por ejemplo, que puede jugar, ir al parque y colorear.
  • Sugiérele a familiares y amigos que al ir a conocer al nuevo integrante de la familia se acerquen al mayor y convivan con él.

 

Frases para motivarlo

  • “El estómago de mamá crecerá poco a poco, porque ahí está creciendo tu hermanito”.
  • “Así como le damos biberón a tu hermanito, también te lo dábamos a ti”.
  • “Qué bien cuidas a tu hermanito”.
  • “Tu nuevo hermanito también necesita atención, porque los bebés no pueden hacer nada por sí solos”. + “Conforme vaya creciendo tu hermanito, podrás jugar con él y compartir tiempo juntos”.

 

UNA VEZ QUE LLEGA…

Cuando el recién nacido ya está en casa, es esencial compartir tiempo exclusivo con el hijo mayor.

No se trata de fingir una actitud de desapego hacia el bebé, mucho menos de hacer comparaciones entre ambos, porque entonces se fomentará la competencia entre hermanos. Más bien es procurar que el mayor se sienta útil y acepte con facilidad al recién llegado.

Niño feliz con hermanito“Los papás pueden hacer que el niño participe en los cuidados del bebé, sin delegarle responsabilidades que no le corresponden para que su ayuda no la considere una obligación”, indica la psicóloga Lourdes Bueno de Reyes.

Además, es aconsejable darle retroalimentación positiva cuando coopere.

“Algunas veces será más participativo que otras, no hay que presionarlo, aunque es el hijo mayor, hay que dejar que siga actuando como un niño de su edad”.

 

Artículo: María Fernanda Torres

Fotos: Claudia Susana Flores y Miguel Ángel Chávez Modelos: Alejandra Delgado, Luis Fernando Domínguez y Luis Fernando y Mauricio Domínguez Delgado

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